Entre las principales características del césped artificial, destaca su parecido aspecto al césped natural. Pero, al ser una moqueta sintética, también contamos con la gran ventaja de su fácil mantenimiento.
Además, el césped artificial nos proporciona la capacidad de drenaje, con lo que evitaremos charcos e irregularidades en el pavimento, así como una textura suave y esponjosa, que se consigue gracias a su relleno de una mezcla criogénica (conservación a baja temperatura).
Resistente al paso del tiempo y los cambios climatológicos (lluvia, nieve, heladas) es ideal para un uso continuado y de tránsito moderado/intensivo (según los diferentes tipos). Una moqueta que podremos instalar en todo tipo de espacio al aire libre y que, además, nos proporcionará la ventaja de un gran ahorro de agua.

Esta solución te permitirá ahorrar en agua, tiempo y dinero. Además, sus características permiten que se mantenga en buenas condiciones durante todo el año, ya que son resistentes a los rayos UVA, al cloro, al agua del mar y a las heladas.
El césped artificial no requiere tratamiento, no propaga la llama, no necesita de relleno ni riego, ni produce alergias. No produce abrasión y es compatible con mascotas. Además, tiene una alta resistencia al desgaste y es un producto de larga duración.