Los papeles pintados son una fácil solución para cambiar y dar un aire diferente a nuestras estancias, alejándonos de las típicas pinturas que muchas veces no nos apetece volver a pintar encima de una pared. Con una amplia gama de diseños, colores, estampaciones y efectos (ladrillos, piedra, madera, etc..) es ideal para dar ese toque diferenciador a nuestras viviendas.

En cuanto a la instalación aunque a algunos les parezca complicada, no lo es tanto, cada vez se hacen más fáciles de instalar y usando tan solo cola para pegar, un cutter y un cepillo para alisar y quitar las posibles burbujas.
Si nos decidimos por utilizar el papel pintado nos encontraremos con una amplia gama de fabricantes, tipos y estilos de papeles, en cuanto a cual elegir o no, eso dependerá únicamente de nuestros gustos, si queremos ser más rompedores o más conservadores y aunque algunos nos parezcan algo extraños viéndolos en un catálogo, una vez instalados en pared su efecto es mucho mejor y no nos arrepentiremos de haberlo puesto.